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Fútbol y cocina en Dubai, ¿una simbiosis perfecta?

Hace algunos días regresé de Dubai. Viajé con la intención de diseñar un menú de postres para Peyote, un restaurante mexicano que próximamente abrirá allá. Pero en mi mente también estaba el futbol. 

Por Sofía Camargo (@sofcort)

A menudo, las casualidades tienen un significado más frívolo que el que pretendemos asignarles. Es cierto: el pasado 8 de marzo de 2016 recorría junto con Lalo, chef del Máximo Bistrot, y Alex Stumpf, chef corporativo de Peyote, el casco antiguo de Dubai en busca de frutas secas, especias orientales o, en general, de singularidades culinarias que ayudaran a adaptar mis postres mexicanos a los productos locales.

Ya adentrada en el mercado, comenzó el acoso, para nada indignante, de los merolicos. En México, cualquier marchante que se precie de serlo, debe acostumbrarse al abordaje; yo, por mi parte, que me desembaracé de mis pretensiones burguesas y conocí los mercados de México de la mano de Enrique Olvera —quien, por cierto, es la persona más street smart que conozco—, estaba francamente encantada de estar rodeada de cualquier cantidad de productos y de comerciantes de todos lados del mundo: indios, pakistaníes, árabes, libaneses y un largo etcétera.

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cocina y futbol

“¡Pásele, pásele, güerita!”, gritaban unos. “¡Tenemos los mejores precios!, ¡aquí la consentimos!”, exclamaban otros, mientras que unos más decían “¡Échele un ojo!” Lo que oí en una multiplicidad de lenguas no debió haber sido tan distinto, supongo, de aquello que se oye en los mercados mexicanos. Andaba, eso sí, algo distraída, después de todo el Fútbol Club Barcelona se enfrentaría horas después al París Saint-Germain. ¡Qué arduo camino tenían que recorrer Messi y compañía para remontar en la Champions!, ¡seguro que lo harían! ¡Lo harán por seis tantos! —pensé—.

Así, mientras deambulaba por las coloridas especias se me figuraba que sus colores dibujaban la senyera y, claro, los tonos blaugranas de los hinchas como yo. De cuando en cuando salía de mi trance, pero sólo para entrar en otro: caí rendida a la vista de cardamomo verde, un elenco de baklavas, azafrán y pistaches iraníes,  otras especias, además de mezclas de masala, chai y otros tés e infusiones.

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cocina y futbol

Después de haber paseado por una hora, decidimos entrar a un pequeño local a cargo de una familia de Irán. Allí mismo se nos pasó otra hora entre bromas, tomamos té chai con azafrán y uno de los comerciantes me espetó con algo de lo del partido de ese día. Cuál sería mi sorpresa al descubrir que el comerciante era blaugrana hasta la penca, ¡como yo! “¡Halá Madrid!”, exclamó su primo. “No creo que ganen hoy”, expresó con desconfianza. Luego me dijo que si el Barça ganaba, podía regresar al día siguiente para llevarme todas las especias que quisiera sin pagar y me dio su tarjeta. El resto es historia. 

A fuerza de fútbol, garra y desde luego, otro tanto de suerte, vi al Barça coronarse con una de esas hazañas que resonarán en la historia del fútbol por generaciones y con ello, el ganarme unas especias en el mercado ¡Iniesta, Messi, Neymar, Suárez! De hecho, uno de mis postres se llama así “Messi”.

Sin abusar, regresé al mercado por lo prometido además de especias me obsequiaron dulces, pistaches, backlavas, mieles... ¡Qué linda familia iraní! En ese agradabilísimo instante se enlazaron en el horizonte la gastronomía y el fútbol.

Cuando estén en Dubai, visiten a Jamal y Ayoub de la tienda Zafaran Isfahan Herbs Trading Co. en Souk Al Kabeer, Deira y visiten su cuenta de Instagram kingbrand1987

 

 

*Sofía es chef pâtissier, actualmente está a cargo de la parte dulce en Hotel Carlota.