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Comprar en Portales: los sabores de esta patria

Recorrer los pasillos de los mercados nunca es igual, a pesar de ser el mismo. Siempre hay un elemento que nos despierta la tentación y ganas de atesorarlo en la bolsa del mandado; el aburrimiento no existe y la novedad va de acuerdo a la temporada: Ayocotas, arroz morelos, higos en almíbar, pepitorias, sal de mina, hierbas para el caldo de pollo...

Texto Historias de Comal @historiadecomal Fotos Nancy Granados @nanmorada

Benditas las mañanas en las que uno se encuentra en La Portales, un gran pretexto para tomar chocolate en agua batido en jarra de barro con molinillo, o bien, elcafé de olla de la fonda que madruga, que nos despierta para planear la lista de compras mientras somos encantados por los murmullos de los vendedores que nos hablan tan bonito que al parecer resulta de los mejores sitios a visitar cuando estamos tristes y faltos de ego: “¿Qué va a llevar mi reina?¿Le ayudo a cargar su bolsa? ¡Una rebanada a la más guapa!”.

El tiempo pasa inadvertido mientras disfrutamos de las vitrinas con los chiles acomodados con sumo cuidado uno arriba del otro, o con el pelotón de camarones secos nayaritas que nos observan detrás del vidrio de la tienda de especias y moles.

Pasado mediodía huele a nopalitos encurtidos en vinagre, a chicharrón en salsa verde, a flautas de carne deshebrada... un señor chifla y extiende su mano para ofrecer una tostada de pata con queso y crema. Al parecer todo está bien; cuando se viene al mercado nada puede salir mal.