Los misterios del Chile

 

Por Jhoana Nichols @jhoanalocutora 

Si entras en mi pequeña cocina vas a encontrar un cajón y una puerta para cada cosa, del lado izquierdo los tés, en el centro las especias y en las puertas de la derecha los chiles, ¿pero acaso los chiles son una especia? De hecho ¡sí! y de las más numerosas con cientos de variantes, pues en su ADN hay un sello distintivo con múltiples variaciones. El ADN, digamos que es como tu huella digital, nadie tiene la misma y eso te hace único en el universo, ahora pensemos en los chiles donde cada uno de sus tipos es especial, con sabor, textura y colorido diferente.

Hay de chiles a chiles

Bolivia y Perú se consideran la cuna de los ancestros del chile, así que como mexicanos sería interesante ir a probar las variantes que ellos tienen para descubrir más allá de nuestros chiles. México ha hecho importantes contribuciones al mundo en este tema; según vestigios arqueológicos, nuestros antepasados que habitaban el sur de nuestro país fueron los primeros en cocinar el chile, e incluso se dice que lo usaban como correctivo para mujeres infieles al ponerlo a calentar y untarlo en los genitales de aquellas muchachas. Del mismo modo, castigaban a los niños mentirosos haciéndolos respirar el humo del chile en el comal, así se aseguraban de que no se atrevieran a mentir de nuevo.

¿Cómo subió el chile de Bolivia y Perú a México?

La respuesta más sencilla es que la gente simplemente viajó con sus chiles como la India María en la película “El que no Corre, Vuela”, gracias a la evidencia en el estudio de usos y costumbres de pueblos ancestrales, se sabe que esto es verdad pero también hay otra teoría multidisciplinaria presentada en “Memorias de la Academia Nacional de Ciencias” que responde a la pregunta ¿de dónde sale tanta variante de chile? La evidencia genética dice que las plantas de chile silvestre en el pasado tuvieron la capacidad de sacar, digamos, una fotocopia llamada ARN mensajero, que es como si mandaras una copia de tu nombre y tu personalidad por correo a otra planta que medio se parece a ti, esa planta saca un poco de su personalidad y crea una nueva planta, lo que da como resultado un nuevo chile con otras características a los chiles originales. 

¿Se come la pipí de mono? Velo aquí

¿Qué hace tan especial al chile?

Gracias al trabajo de un equipo de paleontólogos, el mismo estudio demuestra que nuestros ancestros prehispánicos comenzaron a cultivar chiles casi al mismo tiempo que comenzaba la agricultura en Irak, lugar en el que se presume inició la agricultura en el planeta. O sea que este descubrimiento ha creado una revolución en la historia de la agricultura y ha venido a dar más lógica a la creatividad y en el uso de chiles sobre todo en los estados de Veracruz, Oaxaca, Puebla y Yucatán. 

Y así es como hoy abro mi alacena y doy gracias a la información genética por jugar al “ponle una pizca de esto y un poquito de aquello” para crear los miles que hoy dan el toque especial a mis comidas.

¿Te quedaste con el ojo cuadrado? Pronto te cuento más al respecto. Por lo mientras, come chile para vivir más años.

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