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Manjares mexicanos solo para aventureros

 

Cuando de comida se trata, pocos como México con la gran variedad de sabores y experiencias deliciosas. Si después de probar los vegetales y las frutas regulares tu paladar quiere algo nuevo, es momento de descubrir todos los ingredientes especiales que este país tiene para ti. Algunos parecen auténticos retos, pero después de que les des una oportunidad, querrás tenerlos en tu mesa todo el tiempo.

Por Omar Marina @soybiendramas 

Escamoles. También llamado el “caviar mexicano”, este plato no es más que huevos de hormiga que se cocinan con ajo y mantequilla, así de simple. Obteniendo un ingrediente de sabor suave que se come con tortillas recién hechas, de preferencia a mano. Su recolección es toda una aventura porque las hormigas protegen al máximo el nido; ello también influye en el precio al consumidor. Los escamoles son ricos en proteínas, que ayudan a mantener el cuerpo funcionando como debe; si además eres deportista, te ayudará a mejorar tu masa muscular.

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Acociles. Son crustáceos pequeños, con un máximo de 2 centímetros de largo, que puedes encontrar en los ríos. Aunque están catalogados como una especie protegida, algunas variedades se desarrollan en criaderos destinados al consumo humano. Un alimento que aporta ácidos grasos esenciales, ayudando a reducir el colesterol en el cuerpo.

 

Chapulines. Son muy apreciados en el estado de Oaxaca y puedes encontrarlos sazonados con ajo, cebolla y chile, o sólo con limón. Tradicionalmente se acompañan de guacamole y tostadas, aunque puedes comerlos solos como botana. Son ricos en proteínas: por cada 100 gramos, aportan 65 de proteínas.

Huitlacoche. Mientras que en otras culturas, el maíz “enfermo” se tira, en México se aprovecha y se valora, la temporada de lluvias para dejar crecer el hongo del huitlacoche. Esta es una plaga que crece en las mazorcas y que tiene como resultado un hongo azul o negro con un sabor intenso a maíz. Puedes conseguirlo en verano y otoño; aunque su precio es elevado, se puede disfrutar en diversos platillos como quesadillas, crepas o enchiladas. Son ricos en fibra dietética y se estudian sus propiedades para reducir el colesterol y el nivel de azúcar en la sangre.