Advertisement

Tian Té: perfección en una taza

 

Impulsar la cultura del té en México es una tarea en la que aún hay mucho terreno por conquistar; sin embargo, cuando se hace con la preparación necesaria, las herramientas adecuadas y se encuentra la forma de involucrar a productores nacionales, se convierte en una hazaña digna de aplaudirse, este es el caso de Tian Té y la Escuela Mexicana de Té.

Por Ingrid Cubas @ingrid_cb 

Andrés Jurado siempre ha sido un ferviente bebedor de café, de un momento a otro tuvo que cambiar ese gusto debido a una cuestión médica pero para su fortuna, encontró alivio en el té. Esta bebida milenaria tiene sus orígenes en China cuando el calendario marcaba el año 250 a.C. Con el tiempo, países como Japón, Taiwán, India, Vietman, Nepal y Sri Lanka han creado sus propias tradiciones respecto al cultivo de la planta Camellia sinensis, siendo ésta la única de la que realmente podemos obtener té. Nada que bebemos té de manzanilla ni té limón, cualquier bebida hecha con alguna hierba o especia que no sea la Camellia sinensis es meramente una infusión, o bien, una tisana. Caso contrario a los blends, que mezclan ambas partes: Camellia sinensis y frutos para crear nuevos sabores que nos refresquen, relajen y conquisten el paladar.

Una vez aclarado este punto, llegamos a la división sobre las variedades de té que existen en el mercado: tomemos como tés puros al blanco, verde, negro y pu-erh. Todos provienen de la misma planta pero son distintos desde el momento en que cada uno se oxida y fermenta de forma particular.

Ya que el té blanco se hace con las puntas que se cortan de la Camellia sinensis, está hecho con hojas frescas que se dejan marchitar un poco y se secan. Se le asigna el nombre de té blanco debido a las vellosidades que se desprenden de la planta, haciendo que parezca que es de color blanco. Por otro lado, el té verde no se oxida, sino que se enrolla y se seca. Su sabor es un poco agrio pero te remonta a una frescura indiscutible, totalmente herbal. A la vista luce brillante, con una tonalidad verde intenso y su aroma es muy parecido a su sabor. Respecto al té oolong, hay quienes lo llaman té azul; la realidad es que esta variante de té se puede encontrar tanto con las hojas enrolladas de forma alargada como hechas un nudo; al entrar en contacto con el agua se expanden recuperando parte de la forma inicial de la hoja de la Camellia sinensis y mostrando algunos tonos oscuros en su estructura, especialmente en las orillas, como muestra del cuidadoso proceso de enrollado por el que pasan. También está el té negro que presenta un mayor grado de oxidación que todos los ya mencionados. El enrollado con que se trata a sus hojas puede indicar su calidad y origen, pues cuando se hace a mano se trata de un té negro de calidad donde no se emplearon máquinas para envolverlo. Una vez enrollado, se pone a fermentar en ciertas condiciones de humedad y una temperatura específica, de modo que la planta pueda liberar más clorofila y adquiera un color intenso. 

Se cuenta que el consumo del té comenzó por accidente en alguna ocasión en la que un emperador chino mandó a hervir toda el agua de la que disponía para su consumo y la brisa hizo que cayeran algunas de las ramas de un árbol en el agua. El sabor le pareció tan agradable que el monarca tuvo el deseo de probar aquélla bebida. Con el tiempo, monjes y samurais incorporaron la preparación del té a sus hábitos cotidianos; poco después, los intercambios comerciales y las rutas marítimas que obedecían a los anhelos por descubrir más allá del mundo, llevaron al té a confines lejanos, hasta que estuvo presente en todo el mundo.

2013 fue el año en el que Andrés y Adriana Jurado decidieron fundar la Escuela Mexicana de Té, proyecto al que Cecilia Corral se unió como Directora Académica. Durante estos años han preparado a distintas generaciones de Sommeliers de té así como a Diseñadores de Té. Su experiencia la han adquirido de forma práctica al visitar distintas plantaciones de té en China, Taiwan, Sri Lanka, Japón y Argentina, por lo que están en contacto constantemente para continuar actualizándose en el camino del té; un ejemplo es la certificación que están tomando en el TAC TEA SOMMELIER™/℠ CERTIFICATION PROGRAM, de la Tea Association of Canada. Cabe mencionar que la Escuela Mexicana de Té es reconocida como la única institución dedicada a la promoción y enseñanza de la cultura del té en México por el International Tea Committee. A la par de su trayectoria académica, decidieron abrir Tian Té, una casa de té que permite a los habitantes y visitantes de Lomas de Cocoyoc disfrutar más de 50 distintos tés de alta gama de los cuales 20 son puros y el resto blends, así como galletas, scones y helado de yogurt con té verde matcha verdadero. 

#RecetaGourmet: Panna cota de matcha y menta

Ambos conceptos: la escuela y la tienda están pensados en compartir conocimientos sobre la cultura del té. A un lado de la barra se encuentra una pared con un mapa que es guía de todos los visitantes. Partiendo desde los orígenes del té, te muestra qué tipo puedes pedir según el sabor, nivel de oxidación y preparación desees. Estas mismas diferencias se hacen notar en la simbología con la que el logo de Tian Té se ve mezclado para convertir cada visita en una actividad lúdica. Las vasijas en las que resguardan cada té son hechas por productores de cerámica de Tepoztlán, de esta forma encontraron la manera de hacer sustentable el consumo del té y de generar ingresos para artesanos de la región. Dichas vasijas hechas con grado alimenticio también se emplean para quienes deseen llevar algún tipo de té a cada. Lo mismo ocurre con los cuencos de té, siendo todos diseñados de forma específica para Tian té.

El proceso con el que preparan tu taza de té emplea la tecnología más novedosa al contar con máquinas de Alpha Dominche. Con un proceso parecido al de la prensa francesa para preparar café, está máquina se puede programar para que de forma automática y acorde al té que se va a preparar, el agua se mantenga a una temperatura estable para poder agregar el té garantizando su inmersión total y logrando que con algunas agitaciones de vapor en la mezcla, la hoja suelte todo su sabor sin necesidad de reinfusionar. Acto seguido, se filtra el té, dejando en nuestra taza el sabor ideal con el que el productor de cada té imaginaba su resultado. No hay errores, es la capacidad de poder admirar la calidad y belleza de cada hoja de té mientras contemplas la preparación de tu antojo. Tian Té es la primera casa de té con esta tecnología en México y en Estados Unidos sólo hay 25 lugares que disponen de este avance hacia la perfección. En este espacio puedes acomodarte para leer o platicar pero jamás podrás marcharte sin aprender algo nuevo del té, sorprenderte con algún sabor o reencontrar la emoción.

Por si fuera poco, puedes adquirir artículos para realizar tus infusiones en casa, teteras y utensilios de uso ceremonial, el Chasen para batir el matcha como se acostumbra en Japón e incluso, el reloj de arena para que tu té no se amargue la próxima vez que lo prepares. Todas estas maravillas se encuentran ya en la tienda de Lomas de Cocoyoc pero no falta mucho para que podamos vivir esta experiencia en la Ciudad de México, para más detalles sigue las redes de la Escuela Mexicana de Té:

Facebook: Escuela Mexicana de Té

Twitter: @escueladete_mx 

Instagram: @escueladete

Te podría interesar...

Advertisement